Esta debe ser la palabra más utilizada en el ámbito
cristiano, y muchas personas ni
siquiera se detienen a pensar qué
significará. Algunas otras preguntas
y, si les toca algún entendido,
les responden que significa
“Así sea”. Pero esta palabra tiene
más profundidad que ésta.
Amén es una palabra hebrea que ha sido
transliterada (es decir que en español la
pronunciamos igual que en hebreo), y
sí, en su significado común
significa “así sea”, aunque en el
antiguo testamento aparece con
distintas variaciones. Es usada
para confirmar un juramento
(Jer. 11: 5), para confirmar y
aceptar un buen mensaje, o para
unirse a la oración confirmando que
se está de acuerdo (como se ve
en los salmos y que es la
forma en que comúnmente la usamos).
Pero no fuimos los primeros en transliterar esta
palabra; en el nuevo testamento se
puede encontrar con el mismo
sonido a pesar de estar escrito
(en este caso) en griego.
Los famosos pasajes donde Cristo comienza
diciendo “De cierto os digo”, o “De
cierto, de cierto os digo…” (la
mayoría en el evangelio de Juan),
originalmente dicen “Amén, amén”, y
cada “Amén” fue traducido
como “De cierto”; usando así
esta palabra para hacer referencia a
que es una completa realidad y
enfatizando el poder que él tiene
sobre estas verdades.