miércoles, 27 de julio de 2016

Apóstol

Hoy en día, podemos encontrar en muchas congregaciones cristianas, a miembros de esa iglesia que son reconocidos por todos como “Apóstol”; incluso, es común que “Apóstoles” cristianos viajen dando giras de conferencias cristianas basadas en la palabra de Dios.

       Aunque muchos de estos personajes realmente estén cumpliendo la función que a un apóstol corresponde, la realidad que muchos otros no, ya que se ha popularizado mucho el uso de esta palabra, y hemos perdido, en grandes casos, el verdadero significado de esta palabra.

       La palabra “Apóstol” viene del término griego “apostolos”, que quiere decir “algo que es enviado”.

      Originalmente hacía referencia a los barcos que eran enviados con mercancía, aunque posteriormente también se utilizó para referirse a cualquier recibo o factura , incluso a los pasaportes.

       Esta palabra no era utilizada por los griegos para designar a los mensajeros, para eso tenían la palabra “angelos”, de donde notoriamente viene la palabra actual “ángel”. 

       A pesar de eso, en el nuevo testamento este vocablo se utiliza con tres significados distintos: 

       a) Se refiere a cada uno de los doce hombres escogidos por Jesús para que lo acompañaran en su ministerio, y posteriormente dejarlos a cargo del mismo. 

       b) Refiere también a personas dentro de una congregación, elegidas por el pueblo para llevar un mensaje o regalo a otros, ya sea a otra congregación, o a gente ajena al pueblo de Dios. 

       c) Finalmente también refiere a todos aquellos que han sido enviados a realizar la obra de Dios. 

domingo, 12 de junio de 2016

Loor

       Menos popular, pero igualmente importante, esta palabra de origen latín, sólo es utilizada en la biblia 5 veces, y en dos de esas ocasiones, es en plural; como en Isaías 42: 12 “Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas”.

       Poco se usa en las canciones del ámbito cristiano, e incluso, algunas personas al escucharla, no tienen idea de qué es. Sin embargo hemos decidido darle la importancia que se merece.

       Propiamente hablando, y sin salir del español, la palabra “loor” viene del verbo “loar”. Pero para no dejarlo en las mismas, querido lector, ahora le ofrecemos el origen del verbo “loar”.

       Los romanos tomaron la raíz latina “laus” (que significa “elogio”), y la derivaron al genitivo “laudis”, del se transformó hasta llegar al término hispánico que mencionamos.

       Es decir, que loar al Dios, es elogiarlo; y darle loor, es darle elogios. Por esto es que sólo se puede encontrar esta palabra en contextos de alabanza, como en el versículo de Isaías mencionado anteriormente.

       Igualmente en los cantos cristianos en que se puede encontrar, son cantos que exaltan o alaban al Señor. Otros términos en español que derivan de loar, es el adjetivo “loable” (que merece loor) y “loa” (canto que da loor a alguien).

Maranatha

       Esta peculiar palabra que podemos encontrar en nombres de iglesias, grupos cristianos, canciones, y asociaciones, es una expresión aramea que significa “el Señor viene”.

       La podemos encontrar en la biblia, en 1 Corintios 16: 22, donde dice “El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene”.

       ¿Qué tiene de particular esta palabra? Primeramente, que es una palabra aramea, usada por Pablo en una carta escrita en griego, lo que hace suponer que es una especie de modismo que el pueblo cristiano primitivo utilizaba. Algunos estudios suponen que esta palabra podía ser usada por Pablo durante la celebración de la Santa Cena.

       Si apreciamos el versículo completo, más allá del “ya viene”. Se puede ver en la expresión del apóstol, una urgencia en la venida inminente. Tanto así, que antes de decir esto, menciona que sea anatema el que no ame a Jesucristo. Es decir, que se alejaran de él.

       Por esto es que se puede notar la importancia que Pablo da a alejarse de todo aquello que nos separe de Dios, pues el regreso de Jesús está próximo.

       Finalmente, vale mencionar que este es de los primeros indicios de que a Jesús se le mencione como “Señor”, nombre anteriormente reservado sólo para Dios Padre.

Escatología

       La escatología es el estudio de la doctrina bíblica que hace referencia a los últimos tiempos, y etimológicamente hablando, esta palabra deriva de dos términos griegos que son “echatos” (último) y “logos” (palabra).

       Por lo antes mencionado, podrá imaginarse que, entonces, la escatología es algo altamente discutido, y un tema en que los teólogos difícilmente se ponen de acuerdo.

       Ya que no es la intención de esta revista, la de orientar al lector en un camino específico, sólo comentaremos brevemente algunos puntos de vista al respecto de todo esto.

       Por un lado, algunos teólogos, como C.H. Dodd, creen que no se debería hablar del Reino de los Cielos como algo que vendrá en los últimos tiempos, basado en escrituras como Mateo 3: 2 donde se dice que éste “se ha acercado”, sugiriendo una existencia presente.

       Los opositores a esta teoría sugieren que se está omitiendo el estudio de versículos como el Padre Nuestro, donde se dice “venga tu Reino”. Todo esto también ocasiona una discusión entre el uso de términos como “segunda venida” o “su retorno”.

       Los tres sistemas de pensamiento escatológicos principales son el Amilenialismo, el Posmilenialismo y el premilenialismo.

Hermenéutica

       En la mitología griega, Hermes era el dios mensajero encargado de llevar sus mayores secretos a los demás dioses.

       De su nombre es que los griegos comenzaron a formar la palabra “hermenéutica” que viene de “hermeneuo” (descifrar) con el término “teckné” (arte) y el sufijo “tiko” (relacionado). Es decir que literalmente significa “relacionado con el arte de descifrar”.

       ¿Y qué uso le damos a esta palabra en el cristianismo? Dicho término se utiliza para designar a las teorías de la interpretación de la biblia, sus métodos y principios. No tiene ninguna relación con el esoterismo ni cosa parecida.

       La hermenéutica es, por así decir, la forma de interpretar la biblia. Esto significa que cada denominación o grupo cristiano tiene una hermenéutica diferente.

       La hermenéutica que se nos haya sido enseñada, influirá de forma contundente en la forma propia y personal en que nosotros veamos a Dios y convivamos con él.

       La palabra suena sofisticada y pareciera que es algo que sólo los teólogos manejan; pero en realidad es algo básico que todo cristiano usa sin saber. Todos tenemos una forma muy personal de relacionarnos con Dios y nuestros hermanos, de repartir el evangelio y adorar. Todo esto por la hermenéutica enseñada.

Apostasía (Apóstata)

      Palabras de origen griego, derivadas de apostates, que se compone del prefijo apo- (fuera de), la raíz histanai (poner o dejar) y el sufijo tes (individuo o persona); es decir que apóstata sería “alguien que se queda fuera” o “alguien que se sale”.

       En la biblia y el contexto religioso se utiliza para designar a alguien que se aleja de la fe en que estaba; ya sea que se revele en contra de ésta o que simplemente la abandone.

       En el antiguo testamente se usa poco, aunque si está presente en distintas profecías, principalmente de Jeremías. Además, aunque no siempre se usa la palabra específica, la apostasía es un concepto constante en esta parte de la biblia. Específicamente los libros de Jueces, Samuel y Reyes reflejan al pueblo de Israel constante en abandonar a Dios y buscar a dioses ajenos de los pueblos que los rodean. La apostasía de Israel es tal que recibe repetidos castigos por ésta, hasta que finalmente es llevado en cautiverio.

       A pesar de todo esto, el libro de Oseas expone a Dios en su perdón y su misericordia, hablando de cómo aún en la apostasía de su pueblo, está dispuesto a perdonarlo y volver a empezar.

       El nuevo testamento incluye más menciones de esta palabra. Entre ellas, se le menciona “apóstata” a Pablo, acusándolo de abandonar la ley de Moisés (Hc. 21: 21). El mismo Pablo la utilizó al explicar que el día del Señor aún no había llegado, comenta que antes del día del Señor habrá una apostasía. Menciona que esta apostasía incluirá falsas doctrinas, insensibilidad moral y el claro alejamiento de la palabra de Dios.

       También Jesús mencionó la apostasía en la parábola del sembrador, al hablar de la semilla que al caer en tierra crece y después se seca. Esta semilla es la gente que acepta a Cristo rápidamente y después de un tiempo abandona los caminos de Dios.

       El tema de la apostasía es de mucha relevancia, ya que aún se siguen disputando muchos pastores y teólogos si al caer en esto se pierde la salvación definitivamente o aún se puede renovar.

       El tema de la apostasía es de mucha relevancia, ya que aún se siguen disputando muchos pastores y teólogos si al caer en esto se pierde la salvación definitivamente o aún se puede renovar.

       Aunque muchos defienden la postura de que la salvación no se pierde de forma definitiva, otros opinan que si uno se aleja de la doctrina es porque nunca fue salvo, y por tanto, ahora tampoco.

       Sin embargo hay que tener mucho cuidado. En la actualidad se señala a diestra y siniestra a líderes espirituales y se les señala de apóstatas por diversos motivos. Aunque esta revista no tiene la intención de defender (ni tampoco inculpar) a ninguno en especial, si pedimos que el lector no se deje llevar por cualquier información y culpe de apóstata a personas que pueden estar llevando almas a los pies de Cristo.

       Exhortamos al lector a no perder el tiempo señalando a otros y mejor dejemos esa tarea a Dios. Nosotros apeguémonos a las enseñanzas de Cristo y llevemos su evangelio a toda nación.