viernes, 13 de febrero de 2015

Doxología

       Esta palabra de origen griego ha tomado un uso particular en la iglesia cristiana. Aunque se utilizó más en la antigüedad, gracias a la iglesia católica, aún es muy utilizada en diversos ámbitos, tanto por católicos, cristianos o hasta testigos de Jehová.

       Pero ¿qué significa y en qué momentos la podemos usar? Bueno, no es tan difícil. Remontándonos al origen de la palabra, viene de los términos griegos “doxa” (fama) y “logos” (palabra); por lo que Doxología significa en español, algo así como “palabras de alabanza” (o palabras para el de la fama).

       Entonces sí ¿Dónde se suele utilizar esta palabra? Es más común leerla, que escucharla de boca de alguien. Tanto en los programas de eventos cristianos, como de otras religiones. Incluso, aunque la palabra no es empleada en la biblia propiamente, muchas traducciones la mencionan en algunos encabezados. La versión Reina-Valera, por ejemplo, la coloca al final de algunas cartas del nuevo testamento y en diversos pasajes.


       Esto se debe a que el término Doxología hoy en día, se utiliza para referirse a breves alabanzas. Los teólogos la describen como “breve fórmula de alabanza”. Por eso la podemos encontrar seguido en las despedidas de Pablo en sus cartas. Incluso, una de las más populares, es con la que cierra la carta de Judas.

Apócrifo

       El origen de esta curiosa palabra se encuentra en el término griego “apocryfos” que significa “escondido” u “oculto”. Sin embargo el uso que se le ha dado, ha variado con el tiempo.

       Aunque por mucho tiempo (y aún algunos hasta ahora) toman la palabra como “falso”, su uso más común es el de “no aceptado”.

       Actualmente los libros apócrifos cristianos, son libros que por una u otra razón no fueron aceptados en el canon evangélico que conforma la biblia. Entre estos libros se encuentran desde libros proféticos, épicos, evangelios, vida apostólica, y hasta libros apocalípticos.

       Estos libros fueron escritos por diversas razones. Algunos de ellos se escribieron con la idea de plasmar la filosofía o el pensar de alguien en particular, pero para lograr que su texto llegara a las masas, ponían sus palabras en boca de Jesús o el Rey Salomón de manera que la gente pensara que ellos lo dijeron.

       Otros fueron escritos con el único motivo de desprestigiar al cristianismo, religión que en aquel entonces apenas iniciaba, pero ya amenazaba a grandes poderes.


       Su exclusión de la biblia no oculta ninguna conspiración del vaticano o de ningún grupo religioso. De hecho, muchos de estos libros (como el evangelio de Felipe o el de Judas) fueron escritos 500 años después de Cristo.

Legión

       La palabra “Legión” es mucho más conocida actualmente que otras palabras de esta sección, pero la decidimos incluir, porque pocas personas conocen de verdad lo que una legión involucra (o involucró, mejor dicho, en su tiempo).

       Esta palabra la podemos  encontrar tanto en el pasaje del gadareno endemoniado, donde los demonios internos se auto proclaman “legión” por ser muchos; como también en el pasaje en que Cristo declara que si el clamara a Dios Padre, Él le enviaría del cielo más de doce legiones de ángeles.

       Y menciono esto, porque muchos cristianos actualmente sólo relacionan legión con los demonios, cuando en realidad no es un término exclusivo de demonios.

       En realidad, el término viene desde los romanos, que en latín llamaban “legio” a un grupo de hombres armados,  pero no a cualquier grupo.

      Una “legio” era un grupo que debía tener entre 4,500 y 6,000 hombres, y que debían estar ordenados en 10 grupos llamados “cohortes”, con números iguales de soldados (es decir,600 como máximo). Cada uno de estos “cohortes” era compuesto por gente de una especialidad, por lo que había un grupo de lanceros, otro de caballería, otro de reservistas, comandos especiales, escaramuzas, etc.


       Es decir que una legión de demonios o 12 de ángeles, no era sólo decir “muchos”, sino “muchísimos”, y todos ellos, muy bien organizados.