jueves, 3 de julio de 2014

Urim y Tumim

       Pocas son las personas que recuerdan haber escuchado este término, pero de ellas, son muchas las que no comprenden bien a qué se refiere. No es de extrañar, en realidad el nombre no es muy esclarecedor, y puede sonar (en español) hasta gracioso para los niños.

       En realidad aún no se sabe de dónde viene el término, se desconoce su etimología o significado preciso, pero se sabe que eran dos suertes que guardaba el sumo sacerdote en su pectoral. Se cree que eran piedras o gemas y eran utilizadas para lo equivalente a la videncia.

       En pocas palabras, Urim y Tumin, fueron dos objetos (probablemente piedras) que el sumo sacerdote guardaba en el pectoral del juicio y las utilizaba para consultar la voluntad de Dios antes de tomar una decisión más importante de lo normal.

       Todo indica que en 1ra de Samuel 14, el Rey Saúl recurrió a ellos para obtener información que le era oculta.

        Lamentablemente para Saúl, no siempre obtuvo respuesta (como en 1 Sm. 28: 6), ya que estos objetos no eran un rito o una receta infalible, más bien eran una forma de consultar a Dios, y en esta ocasión, no se le quiso contestar. Por esto Saúl terminó buscando a una bruja que le ayudara a hablar con el espíritu de Samuel.

       No se sabe cuál fue el final de Urim y Tumim, ya que se mencionan pocas veces en toda la biblia (Ex. 28: 30, Lv. 8: 8, Nm. 27: 21, Dt. 33: 8, Esd. 2: 63, Neh. 7: 65), pero la tradición judía menciona que desaparecieron junto con la destrucción del templo.