En todas mis visitas a una iglesia católica escuché esta
palabra, y siempre sin tener la menor idea de su significado. Y sabiendo que
probablemente sea este tu caso (ya sea escuchada en templos católicos o de
cualquier denominación cristiana), es hora se saber a ciencia cierta, qué es.
El término “eucaristía” se formó con el término griego
“xarij” que significa “gracia” o “encanto”, al que se le agregó el prefijo
“eu”, que representa bondad o que algo es bueno. Así, la palabra griega
“euxaristia” (que pasó al español como “eucaristía”), significa “agradecer” de
manera sustantiva, es decir, como más comúnmente se le conoce en el ámbito
cristiano: acción de gracias.
El momento de la eucaristía es el momento en que el pueblo
(o una persona de manera individual pero frente al pueblo) da gracias a Dios de
manera formal. En la actualidad, distintas iglesias lo hacen de distintas
formas; la mayoría con cantos, danzas, discursos, prédicas, oración y hasta
comiendo. Sin embargo, en tiempos bíblicos, esto involucraba (en la mayoría de
las ocasiones) sacrificios de animales y rituales como peregrinaciones y
oración en el templo.
Aun así, los salmos expresan que para el salmista, los
cánticos son una forma efectiva de eucaristía, mencionándola como aún más
importante que los sacrificios (Sal. 69: 30-31).
Como sea que quieras compartir tu agradecimiento a Dios, es
importante que lo hagamos en público, pues si bien Dios conoce nuestros
corazones y le podemos agradecer en oración. Es también necesario que demos
testimonio de ello.