Esta peculiar palabra que podemos encontrar en nombres de iglesias, grupos cristianos, canciones, y asociaciones, es una expresión aramea que significa “el Señor viene”.
La podemos encontrar en la biblia, en 1 Corintios 16: 22, donde dice “El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene”.
¿Qué tiene de particular esta palabra? Primeramente, que es una palabra aramea, usada por Pablo en una carta escrita en griego, lo que hace suponer que es una especie de modismo que el pueblo cristiano primitivo utilizaba. Algunos estudios suponen que esta palabra podía ser usada por Pablo durante la celebración de la Santa Cena.
Si apreciamos el versículo completo, más allá del “ya viene”. Se puede ver en la expresión del apóstol, una urgencia en la venida inminente. Tanto así, que antes de decir esto, menciona que sea anatema el que no ame a Jesucristo. Es decir, que se alejaran de él.
Por esto es que se puede notar la importancia que Pablo da a alejarse de todo aquello que nos separe de Dios, pues el regreso de Jesús está próximo.
Finalmente, vale mencionar que este es de los primeros indicios de que a Jesús se le mencione como “Señor”, nombre anteriormente reservado sólo para Dios Padre.
domingo, 12 de junio de 2016
Escatología
La escatología es el estudio de la doctrina bíblica que hace referencia a los últimos tiempos, y etimológicamente hablando, esta palabra deriva de dos términos griegos que son “echatos” (último) y “logos” (palabra).
Por lo antes mencionado, podrá imaginarse que, entonces, la escatología es algo altamente discutido, y un tema en que los teólogos difícilmente se ponen de acuerdo.
Ya que no es la intención de esta revista, la de orientar al lector en un camino específico, sólo comentaremos brevemente algunos puntos de vista al respecto de todo esto.
Por un lado, algunos teólogos, como C.H. Dodd, creen que no se debería hablar del Reino de los Cielos como algo que vendrá en los últimos tiempos, basado en escrituras como Mateo 3: 2 donde se dice que éste “se ha acercado”, sugiriendo una existencia presente.
Los opositores a esta teoría sugieren que se está omitiendo el estudio de versículos como el Padre Nuestro, donde se dice “venga tu Reino”. Todo esto también ocasiona una discusión entre el uso de términos como “segunda venida” o “su retorno”.
Los tres sistemas de pensamiento escatológicos principales son el Amilenialismo, el Posmilenialismo y el premilenialismo.
Por lo antes mencionado, podrá imaginarse que, entonces, la escatología es algo altamente discutido, y un tema en que los teólogos difícilmente se ponen de acuerdo.
Ya que no es la intención de esta revista, la de orientar al lector en un camino específico, sólo comentaremos brevemente algunos puntos de vista al respecto de todo esto.
Por un lado, algunos teólogos, como C.H. Dodd, creen que no se debería hablar del Reino de los Cielos como algo que vendrá en los últimos tiempos, basado en escrituras como Mateo 3: 2 donde se dice que éste “se ha acercado”, sugiriendo una existencia presente.
Los opositores a esta teoría sugieren que se está omitiendo el estudio de versículos como el Padre Nuestro, donde se dice “venga tu Reino”. Todo esto también ocasiona una discusión entre el uso de términos como “segunda venida” o “su retorno”.
Los tres sistemas de pensamiento escatológicos principales son el Amilenialismo, el Posmilenialismo y el premilenialismo.
Hermenéutica
En la mitología griega, Hermes era el dios mensajero encargado de llevar sus mayores secretos a los demás dioses.
De su nombre es que los griegos comenzaron a formar la palabra “hermenéutica” que viene de “hermeneuo” (descifrar) con el término “teckné” (arte) y el sufijo “tiko” (relacionado). Es decir que literalmente significa “relacionado con el arte de descifrar”.
¿Y qué uso le damos a esta palabra en el cristianismo? Dicho término se utiliza para designar a las teorías de la interpretación de la biblia, sus métodos y principios. No tiene ninguna relación con el esoterismo ni cosa parecida.
La hermenéutica es, por así decir, la forma de interpretar la biblia. Esto significa que cada denominación o grupo cristiano tiene una hermenéutica diferente.
La hermenéutica que se nos haya sido enseñada, influirá de forma contundente en la forma propia y personal en que nosotros veamos a Dios y convivamos con él.
La palabra suena sofisticada y pareciera que es algo que sólo los teólogos manejan; pero en realidad es algo básico que todo cristiano usa sin saber. Todos tenemos una forma muy personal de relacionarnos con Dios y nuestros hermanos, de repartir el evangelio y adorar. Todo esto por la hermenéutica enseñada.
De su nombre es que los griegos comenzaron a formar la palabra “hermenéutica” que viene de “hermeneuo” (descifrar) con el término “teckné” (arte) y el sufijo “tiko” (relacionado). Es decir que literalmente significa “relacionado con el arte de descifrar”.
¿Y qué uso le damos a esta palabra en el cristianismo? Dicho término se utiliza para designar a las teorías de la interpretación de la biblia, sus métodos y principios. No tiene ninguna relación con el esoterismo ni cosa parecida.
La hermenéutica es, por así decir, la forma de interpretar la biblia. Esto significa que cada denominación o grupo cristiano tiene una hermenéutica diferente.
La hermenéutica que se nos haya sido enseñada, influirá de forma contundente en la forma propia y personal en que nosotros veamos a Dios y convivamos con él.
La palabra suena sofisticada y pareciera que es algo que sólo los teólogos manejan; pero en realidad es algo básico que todo cristiano usa sin saber. Todos tenemos una forma muy personal de relacionarnos con Dios y nuestros hermanos, de repartir el evangelio y adorar. Todo esto por la hermenéutica enseñada.
Apostasía (Apóstata)
Palabras de origen griego, derivadas de apostates, que se compone del prefijo apo- (fuera de), la raíz histanai (poner o dejar) y el sufijo tes (individuo o persona); es decir que apóstata sería “alguien que se queda fuera” o “alguien que se sale”.
En la biblia y el contexto religioso se utiliza para designar a alguien que se aleja de la fe en que estaba; ya sea que se revele en contra de ésta o que simplemente la abandone.
En el antiguo testamente se usa poco, aunque si está presente en distintas profecías, principalmente de Jeremías. Además, aunque no siempre se usa la palabra específica, la apostasía es un concepto constante en esta parte de la biblia. Específicamente los libros de Jueces, Samuel y Reyes reflejan al pueblo de Israel constante en abandonar a Dios y buscar a dioses ajenos de los pueblos que los rodean. La apostasía de Israel es tal que recibe repetidos castigos por ésta, hasta que finalmente es llevado en cautiverio.
A pesar de todo esto, el libro de Oseas expone a Dios en su perdón y su misericordia, hablando de cómo aún en la apostasía de su pueblo, está dispuesto a perdonarlo y volver a empezar.
El nuevo testamento incluye más menciones de esta palabra. Entre ellas, se le menciona “apóstata” a Pablo, acusándolo de abandonar la ley de Moisés (Hc. 21: 21). El mismo Pablo la utilizó al explicar que el día del Señor aún no había llegado, comenta que antes del día del Señor habrá una apostasía. Menciona que esta apostasía incluirá falsas doctrinas, insensibilidad moral y el claro alejamiento de la palabra de Dios.
También Jesús mencionó la apostasía en la parábola del sembrador, al hablar de la semilla que al caer en tierra crece y después se seca. Esta semilla es la gente que acepta a Cristo rápidamente y después de un tiempo abandona los caminos de Dios.
El tema de la apostasía es de mucha relevancia, ya que aún se siguen disputando muchos pastores y teólogos si al caer en esto se pierde la salvación definitivamente o aún se puede renovar.
El tema de la apostasía es de mucha relevancia, ya que aún se siguen disputando muchos pastores y teólogos si al caer en esto se pierde la salvación definitivamente o aún se puede renovar.
Aunque muchos defienden la postura de que la salvación no se pierde de forma definitiva, otros opinan que si uno se aleja de la doctrina es porque nunca fue salvo, y por tanto, ahora tampoco.
Sin embargo hay que tener mucho cuidado. En la actualidad se señala a diestra y siniestra a líderes espirituales y se les señala de apóstatas por diversos motivos. Aunque esta revista no tiene la intención de defender (ni tampoco inculpar) a ninguno en especial, si pedimos que el lector no se deje llevar por cualquier información y culpe de apóstata a personas que pueden estar llevando almas a los pies de Cristo.
Exhortamos al lector a no perder el tiempo señalando a otros y mejor dejemos esa tarea a Dios. Nosotros apeguémonos a las enseñanzas de Cristo y llevemos su evangelio a toda nación.
En la biblia y el contexto religioso se utiliza para designar a alguien que se aleja de la fe en que estaba; ya sea que se revele en contra de ésta o que simplemente la abandone.
En el antiguo testamente se usa poco, aunque si está presente en distintas profecías, principalmente de Jeremías. Además, aunque no siempre se usa la palabra específica, la apostasía es un concepto constante en esta parte de la biblia. Específicamente los libros de Jueces, Samuel y Reyes reflejan al pueblo de Israel constante en abandonar a Dios y buscar a dioses ajenos de los pueblos que los rodean. La apostasía de Israel es tal que recibe repetidos castigos por ésta, hasta que finalmente es llevado en cautiverio.
A pesar de todo esto, el libro de Oseas expone a Dios en su perdón y su misericordia, hablando de cómo aún en la apostasía de su pueblo, está dispuesto a perdonarlo y volver a empezar.El nuevo testamento incluye más menciones de esta palabra. Entre ellas, se le menciona “apóstata” a Pablo, acusándolo de abandonar la ley de Moisés (Hc. 21: 21). El mismo Pablo la utilizó al explicar que el día del Señor aún no había llegado, comenta que antes del día del Señor habrá una apostasía. Menciona que esta apostasía incluirá falsas doctrinas, insensibilidad moral y el claro alejamiento de la palabra de Dios.
También Jesús mencionó la apostasía en la parábola del sembrador, al hablar de la semilla que al caer en tierra crece y después se seca. Esta semilla es la gente que acepta a Cristo rápidamente y después de un tiempo abandona los caminos de Dios.
El tema de la apostasía es de mucha relevancia, ya que aún se siguen disputando muchos pastores y teólogos si al caer en esto se pierde la salvación definitivamente o aún se puede renovar.
El tema de la apostasía es de mucha relevancia, ya que aún se siguen disputando muchos pastores y teólogos si al caer en esto se pierde la salvación definitivamente o aún se puede renovar.
Aunque muchos defienden la postura de que la salvación no se pierde de forma definitiva, otros opinan que si uno se aleja de la doctrina es porque nunca fue salvo, y por tanto, ahora tampoco.
Sin embargo hay que tener mucho cuidado. En la actualidad se señala a diestra y siniestra a líderes espirituales y se les señala de apóstatas por diversos motivos. Aunque esta revista no tiene la intención de defender (ni tampoco inculpar) a ninguno en especial, si pedimos que el lector no se deje llevar por cualquier información y culpe de apóstata a personas que pueden estar llevando almas a los pies de Cristo.
Exhortamos al lector a no perder el tiempo señalando a otros y mejor dejemos esa tarea a Dios. Nosotros apeguémonos a las enseñanzas de Cristo y llevemos su evangelio a toda nación.
jueves, 9 de julio de 2015
El Pentateuco y la Torá
La palabra “Pentateuco” viene de los términos griegos “penta” que significa “cinco”; y “teuchos”, que es “recipiente o contenedor”. De allí que se le dé este nombre a los primeros cinco libros o pergaminos que inician la biblia (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Duteronomio).
La tradición judía le da un nombre diferente, que es la “Torá”, el cual significa “enseñanza o instrucción”, debido a que estos cinco libros con conocidos por el pueblo judío actual, como los libros principales que dan a conocer la ley de Dios para el pueblo y las enseñanzas básicas que se deben conocer para el buen comportar y la buena adoración.
De hecho, en las Biblias en español, se les suele llamar también como los “libros de la ley”. Término muy relacionado con el significado de la Torá, pero prácticamente inválido (o cuando menos en parte) para el cristiano moderno. El Pentateuco, no se conforma únicamente de la ley de Dios; en realidad todo el libro de Génesis y gran parte de Éxodo y Números son más historia y contexto, que ley.
Aunque el Pentateuco es un sólo escrito continuo, es generalmente visto como cinco libros independientes unos de los otros. Si uno lee el final de Génesis y el inicio de Exodo, se dará cuenta de la continuidad inmediata que liga un libro con el otro. Igual con la transición de Éxodo a Levítico y las otras dos.
La división actual de la Torá en cinco libros se origina en el siglo II antes de Cristo, con la intención de facilitar el manejo de la ley (debido principalmente a que en aquel tiempo, los libros eran rollos o pergaminos mucho más complicados de manejar que un libro empastado moderno).
La historia narrada en el Pentateuco debe ser interpretada y analizada como una sola historia continua que inicia en Génesis 1: 1 y termina en Deuteronomio 34: 12.
También el nombre de cada libro ha sido discutido y cambia dependiendo del tiempo y lugar.En hebreo reciben el nombre las primeras palabras con las que inicia el libro; por ejemplo, Génesis se llama
“Bere’ shith” que en español significa “En el comienzo”. Años más tarde con la reforma protestante Martín Lutero, los alemanes y escandinavos llamaron a estos libros como 1ra de Moisés, 2da de Moisés, 3ra, 4ta y 5ta de Moisés respectivamente.
Sin embargo los nombres que nosotros conocemos llegan por medio de la Vulgata (primer traducción al latín, llamada así por ser traducida a latín vulgar). En que Génesis se llama así por narrar el inicio; Éxodo narra la salida de Egipto; Levítico la ley y código de los Levitas; Números inicia con el conteo (o censo) del pueblo de Israel; y Deuteronomio significa Segunda Ley, llamado así por el versículo 17: 18 en que se manda a que en un futuro se escriba una copia del libro de la ley de Dios..
La tradición judía le da un nombre diferente, que es la “Torá”, el cual significa “enseñanza o instrucción”, debido a que estos cinco libros con conocidos por el pueblo judío actual, como los libros principales que dan a conocer la ley de Dios para el pueblo y las enseñanzas básicas que se deben conocer para el buen comportar y la buena adoración.
De hecho, en las Biblias en español, se les suele llamar también como los “libros de la ley”. Término muy relacionado con el significado de la Torá, pero prácticamente inválido (o cuando menos en parte) para el cristiano moderno. El Pentateuco, no se conforma únicamente de la ley de Dios; en realidad todo el libro de Génesis y gran parte de Éxodo y Números son más historia y contexto, que ley.Aunque el Pentateuco es un sólo escrito continuo, es generalmente visto como cinco libros independientes unos de los otros. Si uno lee el final de Génesis y el inicio de Exodo, se dará cuenta de la continuidad inmediata que liga un libro con el otro. Igual con la transición de Éxodo a Levítico y las otras dos.
La división actual de la Torá en cinco libros se origina en el siglo II antes de Cristo, con la intención de facilitar el manejo de la ley (debido principalmente a que en aquel tiempo, los libros eran rollos o pergaminos mucho más complicados de manejar que un libro empastado moderno).
La historia narrada en el Pentateuco debe ser interpretada y analizada como una sola historia continua que inicia en Génesis 1: 1 y termina en Deuteronomio 34: 12.
También el nombre de cada libro ha sido discutido y cambia dependiendo del tiempo y lugar.En hebreo reciben el nombre las primeras palabras con las que inicia el libro; por ejemplo, Génesis se llama
“Bere’ shith” que en español significa “En el comienzo”. Años más tarde con la reforma protestante Martín Lutero, los alemanes y escandinavos llamaron a estos libros como 1ra de Moisés, 2da de Moisés, 3ra, 4ta y 5ta de Moisés respectivamente.
Sin embargo los nombres que nosotros conocemos llegan por medio de la Vulgata (primer traducción al latín, llamada así por ser traducida a latín vulgar). En que Génesis se llama así por narrar el inicio; Éxodo narra la salida de Egipto; Levítico la ley y código de los Levitas; Números inicia con el conteo (o censo) del pueblo de Israel; y Deuteronomio significa Segunda Ley, llamado así por el versículo 17: 18 en que se manda a que en un futuro se escriba una copia del libro de la ley de Dios..
Levita
¿Qué es exactamente un Levita? Comencemos por aclarar que la palabra Levita viene del nombre de “Leví”, quien fue uno de los hijos de Jacob (posteriormente llamado Israel). Levitas se le llama a todos sus descendientes.
Cuando el pueblo de Israel crece dentro de Egipto y se divide en tribus; la tribu de Leví es también conocida como Levitas.
Originalmente, Dios designó que todos los primogénitos (primer hijo de una familia) del pueblo de Israel fueran entregados para el servicio del sacerdocio. Sin embargo, cuando el pueblo de Israel sale de Egipto, y Moisés sube al monte a hablar con Dios, el pueblo se entrega a la adoración de un becerro de oro haciendo enojar a Dios. Como la tribu de los levitas fue la única que se negó a la adoración, y ayudó a Moisés; ellos son escogidos en lugar de los primogénitos. Es así que los Levitas son apartados del pueblo para el servicio sacerdotal, siendo Aarón (el hermano de Moisés) el primer Sumo Sacerdote.
Años más tarde, cuando Israel entra a la tierra prometida, cada tribu recibe tierras por heredad, excepto la de los levitas, a quienes se les dan ciudades dispersas a lo largo del territorio de las demás tribus.
El resto de las tribus tributaba el diezmo, el cual se empleaba en suplir las necesidades de los levitas. Así también, se exhortaba a los hermanos de otras tribus a invitar a los levitas a comer con ellos y festejar celebraciones particulares (mandato que sólo se hizo en referencia a ellos, a las viudas, huérfanos y extranjeros).
Cuando el pueblo de Israel crece dentro de Egipto y se divide en tribus; la tribu de Leví es también conocida como Levitas.
Originalmente, Dios designó que todos los primogénitos (primer hijo de una familia) del pueblo de Israel fueran entregados para el servicio del sacerdocio. Sin embargo, cuando el pueblo de Israel sale de Egipto, y Moisés sube al monte a hablar con Dios, el pueblo se entrega a la adoración de un becerro de oro haciendo enojar a Dios. Como la tribu de los levitas fue la única que se negó a la adoración, y ayudó a Moisés; ellos son escogidos en lugar de los primogénitos. Es así que los Levitas son apartados del pueblo para el servicio sacerdotal, siendo Aarón (el hermano de Moisés) el primer Sumo Sacerdote.
Años más tarde, cuando Israel entra a la tierra prometida, cada tribu recibe tierras por heredad, excepto la de los levitas, a quienes se les dan ciudades dispersas a lo largo del territorio de las demás tribus.
El resto de las tribus tributaba el diezmo, el cual se empleaba en suplir las necesidades de los levitas. Así también, se exhortaba a los hermanos de otras tribus a invitar a los levitas a comer con ellos y festejar celebraciones particulares (mandato que sólo se hizo en referencia a ellos, a las viudas, huérfanos y extranjeros).
Samaritano
Para entender mejor qué tienen de especial los samaritanos, y por qué se llevaban mal con los judíos en la época de Jesús, hay que retroceder en el tiempo hasta los inicios de Israel en la tierra prometida.
Samaria, fue un monte al norte de Jerusalén, en el que habitaban israelitas. Su nombre significa “montaña de vigía”. Y fue utilizada por el pueblo de Israel para diversas cosas de importancia.
El monte de Samaria sufrió diversos ataques, e incluso llegó a estar deshabitada por un largo periodo. Sin embargo el inicio del problema se dio cuando los asirios tomaron cautivo al pueblo de Israel en 2da de Reyes. Los judíos que se quedaron a vivir en la región de Samaria, tuvieron que compartir el lugar con los asirios que se asentaron allí, lo que llevó a que judíos y asirios se casaran entre ellos, y la sangre judía se mezclara. Además esto también llevó a los israelitas a la adoración de otros dioses.
Por todo esto es que cuando volvieron los esclavos de Babilonia, con Zorobabel, y los samaritanos los quisieron ayudar a reconstruir el templo; ellos no quisieron (Esdras 4 y Nehemías 4: 7), dando así inicio a una rivalidad de cientos de años.
Con el tiempo, los judíos y los samaritanos tuvieron tal rivalidad, que los judíos, al viajar de Judea a Galilea, rodeaban Samaria, pasando por una zona desértica.
Fue Cristo quien vino a poner orden y poner el ejemplo, platicando libre y abiertamente con samaritanos, curándolos y hasta poniéndolos como ejemplo a seguir en la famosa parábola del Buen Samaritano.
Samaria, fue un monte al norte de Jerusalén, en el que habitaban israelitas. Su nombre significa “montaña de vigía”. Y fue utilizada por el pueblo de Israel para diversas cosas de importancia.
El monte de Samaria sufrió diversos ataques, e incluso llegó a estar deshabitada por un largo periodo. Sin embargo el inicio del problema se dio cuando los asirios tomaron cautivo al pueblo de Israel en 2da de Reyes. Los judíos que se quedaron a vivir en la región de Samaria, tuvieron que compartir el lugar con los asirios que se asentaron allí, lo que llevó a que judíos y asirios se casaran entre ellos, y la sangre judía se mezclara. Además esto también llevó a los israelitas a la adoración de otros dioses.
Por todo esto es que cuando volvieron los esclavos de Babilonia, con Zorobabel, y los samaritanos los quisieron ayudar a reconstruir el templo; ellos no quisieron (Esdras 4 y Nehemías 4: 7), dando así inicio a una rivalidad de cientos de años.
Con el tiempo, los judíos y los samaritanos tuvieron tal rivalidad, que los judíos, al viajar de Judea a Galilea, rodeaban Samaria, pasando por una zona desértica.
Fue Cristo quien vino a poner orden y poner el ejemplo, platicando libre y abiertamente con samaritanos, curándolos y hasta poniéndolos como ejemplo a seguir en la famosa parábola del Buen Samaritano.
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